jueves, 18 de junio de 2009

NOÉ, UN PADRE QUE CONFIÓ EN DIOS.

NOÉ, UN PADRE QUE CONFIÓ EN DIOS.
Hebreos 11:7
INTRODUCCIÓN: El tercer domingo del mes de Junio, está marcado en el calendario como una fecha importante que recordar, el día del Padre. Hace 100 años, en 1909 una mujer llamada Sonora Smart, tuvo la idea de festejar a su padre quien enviudó cuando su esposa murió durante el parto de su sexto hijo. El señor Henry, se esforzó para educar lo mejor que pudo a sus hijos, y eso le valió para ser recordado por siempre.
Al pensar en el día del padre, vino a mi mente la vida de Noé. Un hombre que creyó que un día todo iba a terminar y que se esforzó en todos los sentidos para dar a su familia la tan ansiada salvación. Es por eso, que en este día, el día del padre, meditaremos en Noé como Padre de familia.
1.- Noé fue un papá en tiempos difíciles.- A Noé, le tocó ser papá en una época muy difícil, donde el pecado sobreabundaba, donde la sociedad estaba corrompida, donde ya nadie buscaba agradar a Dios. Tanta era la necedad del hombre de hacer lo malo, que llegó al grado de entristecer a Dios. La gente prefirió todo, menos estar cerca de Dios. En este contexto y aun más difícil, la Biblia nos habla de una familia cuyo padre fue Noé, fue papá de Set, Cam y Jafet.
Cuando Dios ya se había cansado de esperar a que la humanidad cambiara, se arrepintiera y volviera hacia Él, decidió poner punto final al asunto. Por la culpa del hombre, Dios dijo que raería no solo al hombre, sino todo lo que él había creado. Y justamente había dicho esto Dios, cuando miró que aún quedaba alguien, fiel a su creador, su nombre Noé. Noé, como padre de familia se esforzaba día y noche por enseñar a sus hijos, que sin importar lo que los demás hicieran, él no quitaría su fe de Dios. Noé sabía que lo único bueno que había para sus hijos en esa sociedad que lo rodeaba era permanecer en los caminos de Dios. Todo lo que Noé hizo, fue por fe, nada por vista.
2.- Noé fue un papá obediente y trabajador. Dice la escritura que Noé hizo todo conforme lo que Dios le mandó. Noé sufrió sin duda alguna el rechazo de sus vecinos y de todo el que lo veía o escuchaba. A este padre de familia, lo único que le importaba era la aprobación y bendición de Dios para él y su gente. Noé no cuestionó nada absolutamente nada de lo que Dios le pidió. Dios le encomendó la tarea de construir un barco enorme en medio de un territorio seco y aunque esto no parecía tener sentido, Noé obedeció. Ese barco era el único medio que Dios puso para la salvación y solo había un camino para poder entrar. El barco solo tenía una puerta. Para ese tiempo, la gente nunca había visto lo que nosotros conocemos como la lluvia. Así que mayor es el mérito de Noé al obedecer a Dios, haciendo todo con fe. Por ciento veinte años, Noé hacía dos cosas. Una era la construcción del arca o barco, y otra, era la de predicar a la gente sobre lo que ocurriría (II Pedro 2:5). Aún cuando nadie se arrepintió se su pecado, él siguió haciendo el trabajo que Dios le había dado. Su trabajo y obediencia a Dios, fueron suficientes para salvarse él, su familia y muchas criaturas de diferentes especies.
Cuando Dios le dijo a Noé que entrara en el arca, él, su esposa, sus tres hijos y las esposas de sus hijos, junto con los animales vemos una vez más, la obediencia a Dios. Pues dice la Escritura que Noé sabía que faltaban siete días antes de que todo comenzara, por lo que Noé se metió sin ver si quiera algo que le hiciera pensar que todo lo que Dios dijo sucedería. Esta obediencia, solo se logra con una fe como la de Noé. Quizá el viaje no fue lo más cómodo, pero era el único medio seguro para no perecer.
3.- Noé fue un papá con iniciativa para agradar a Dios.- Desde el momento que Noé entró en el arca (génesis 7:11) hasta el momento de su salida (génesis 8:14-19) habían pasado alrededor de un año y 10 días. No tenemos manera de saber que pasaba dentro del arca durante ese tiempo, pero lo interesante es saber que pasó cuando Noé salió. Había llegado a un lugar desconocido y vacío. Pudo haber hecho muchas cosas antes de hacer lo que hizo. El lógico pensar que uno como humano se hubiera detenido a pensar ¿y ahora qué hago? Pero no, antes que él mismo, Noé buscó a Dios. Antes que hacer un techo para él y su familia, primero pensó en Dios. Dice la Biblia, que Noé, edificó un altar a Jehová y ofreció holocausto. Esto agradó en gran manera a Dios. Nadie le enseñó a Noé como hacer un altar, pues es la primera vez que se menciona. De aquí que vemos a un Padre que de corazón y con espontaneidad, decide agradecer a Dios por todos sus cuidados.
Esto, fue lo primero que recibió Dios de un hombre, olor grato. Dice la Biblia que tan agradecido quedó Dios con este “detalle” que decidió no volver a inundar al mundo. Con este gesto Noé, estaba enseñando a sus hijos a ser agradecidos con Dios, que a pesar de lo mucho que se tiene por hacer, uno debe tener siempre tiempo para Dios. Y fue así que gracias a la obediencia de este papá, su familia fue salvada del diluvio.
Ahora bien padres de familia, a ustedes me dirijo en estos momentos. 2 Timoteo 3:16 dice: Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. Y los relatos aquí mencionados (en la Biblia) tienen un propósito como dice I Corintios 10:11. Todo eso le sucedió a nuestro pueblo para darnos una lección. Y quedó escrito en la Biblia para que nos sirva de enseñanza a los que vivimos en estos últimos tiempos.
Por más interesante que sean los relatos bíblicos, de poco sirven si no buscamos una aplicación práctica en nuestra persona, si no sabemos orar en base a la Biblia. Es por eso, que me permito en base a lo anteriormente expuesto, sacar algunas lecciones útiles y prácticas a nuestras vidas.
1. Nadie nace enseñado para ser padre, pero es padre enseñar al que nace (Santiago 1:5).
2. Sigue el ejemplo de Noé, que aun viviendo rodeado en una sociedad llena de maldad, nunca dejó de confiar en Dios. Gracias a la fe de Noé, toda su familia alcanzó las misericordias de Dios (Hechos 16:31).
3. El Padre tiene la responsabilidad de enseñar a los hijos, las cosas de Dios, (Efesios 6:4; Deuteronomio 6:4-9).
4. Tú trabajo no es obstáculo para hablar a otros de Cristo (II Pedro 2:5).
5. Problemas, dificultades, tentaciones, vicios, y maldad siempre habrá, por eso debemos estar seguros de estar dentro del barco salvador, Jesucristo (Juan 14:6).
6. Antes de buscar cualquier meta, logro, o cosa personal, invierte un tiempo de calidad con Dios y con tu familia. (Mateo 6:33).
7. No existe mejor reforzador para tus palabras que tus hechos. Recuerda que es más fácil que tus hijos hagan algo que te ven hacer (Juan 13:15).
CONCLUSIÓN: Después de haber analizado un poco la vida de Noé, se puede ver cómo su fe en Dios en tiempos difíciles, su obediencia, su trabajo y su “chispa” (como dice el Pastor Ramírez) le sirvieran para su salvación la de su familia y hasta la de los animales. Por lo tanto, vemos que sí se puede tener una familia sana en medio de una sociedad llena de maldad. Para Noé el Arca fue su salvación, para usted y para mi Jesucristo es la única salvación. ¿Está seguro de tener la seguridad de Cristo?



Pastor Abelardo Corona P.
Iglesia Bautista Príncipe de Paz, Mty.
21 de Junio 2009

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada