Bendición Gen. 12:1-3 Nuestro Dios es un Dios que se complace en bendecir a sus hijos. De hecho, en Cristo, hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales (Ef. 1:3) Pero esta bendición en Cristo fue prometida a Abraham, al paso del tiempo ha llegado a nosotros, que a su vez somos llamados ha ser de bendición. I.– La bendición de Dios determina tu destino: Acéptalo. Dios bendice con propósito. Abraham, jamás se imagino cuan grande era la bendición de que era objeto. Según algunos historiadores, Abram, al salir de Ur, tan sólo seguía la corriente de momento. Según estos historiadores era una época en que numerosos grupos tribales estaban emigrando de asía a la región de la actual Europa occidental. Ya sea que fuera así o no, lo cierto es que Abram, como toda persona, tenía sueños. ¿quién no ha soñado alcanzar las estrellas? ¿Quién no ha soñado, casarse, tener una casa, tener éxito en su profesión, tener una familia unida, alcanzar fama, elevar su posición ...